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Arrocería La Marina: brasas en Benidorm

Canción recomendada mientras se lee el artículo: “Viva el vino y las mujeres” (1967), pasodoble de Manolo Escobar que también veraneaba en Benidorm.

Empezaré hablando de arquitectura. Benidorm tiene dos modelos de edificación totalmente diferentes: en altura (por la que es famosa) y en extensión (villas) que se ha desarrollado al otro lado de autopista A7, en las faldas de la Sierra Helada. El modelo de construir en altura es un modelo sofisticado e imponente. Los acabados de fachada, carpinterías, aislamientos, las instalaciones etc. no son los mismos que los de las construcciones bajas. Para empezar, porque los edificios oscilan por efecto del viento. También porque el mismo edificio está sometido a diferentes temperaturas que varían gradualmente con la altura. Las medidas contra incendios son más exigentes. Quien visita por primera vez la ciudad de New York sufre de tortícolis los primeros días porque continuamente su mirada se dirige hacia arriba. En Benidorm, salvando las distancias, pasa algo parecido. Parece como si existieran dos vidas, la sofisticada que se desarrolla en las alturas y la de planta de calle de mayor actividad, con tráfico de vehículos, comercios, tiendas y restaurantes. Es el motor, el estrés. Arriba la vida es tranquila, con el viento como único sonido.

En el mundo de abajo es donde te sorprende encontrar un restaurante como Arrocería La Marina ubicada en una edificación de planta baja con jardines y terraza, como una isla de tranquilidad, en la salida de Benidorm hacia El Albir. Te sorprende, porque ante tanta sofisticación exhibe una forma primaria de cocinar: las brasas de sarmiento, de las que se encarga Juan Carlos. Su especialidad son los arroces a la leña y las carnes a la brasa.

Arrocería La Marina es un restaurante donde a mediodía te apetece ir con tu familia y en verano, por la noche, con tu pandilla de amigos. De raciones generosas.

En la entrada del restaurante, diversos mostradores exhiben productos de proximidad que puedes comprar: aceites, verduras, arroz, vinos, conservas etc. que ya permiten suponer que es un restaurante que trabaja con producto KM 0. Graciosamente en este espacio de entrada figura un cartel que pone “La tendeta de Rafilla” (tendeta, de valenciano ‘tienda’), porque el encargado de fijar la filosofía del restaurante es Rafael Sánchez Galera, nacido en Huéscar (Granada), propietario junto a sus hermanos. Me recuerda al antiguo almacén de ultramarinos, precursor de los actuales supermercados.

Arrocería La Marina es una de las seis marcas de Grupo Galera orientado a fomentar gastronomía, ocio y diversión en la provincia de Alicante. De hecho, su pionero es la cervecería Angelillo que lleva casi 40 años ofreciendo el tapeo andaluz de alta calidad. ¡Todo un trozo de Granada en Benidorm!

En la mesa nos atiende y sorprende por su amabilidad y simpatía Denisse, de nacionalidad cubana. Nos cuenta que en su país ejercía de abogada y de fiscal durante 5 años. Nueva sorpresa. Aquí todavía formándose en la restauración.

La carta está dividida en entrantes fríos, entrantes calientes, arroces y paellas, arroces caldosos y melosos, carnes, pescados y postres caseros. Se agradece la referencia a la procedencia de muchos de los ingredientes de la carta como, por ejemplo, el jamón de cebo de Castro y González, el embutido casero de Ca Gloria en Guadalest o el bacalao del aspencat (ensalada que varía de ingredientes según sea la población alicantina donde se elabore, pero básicamente pimientos rojos, berenjenas y cebolla asados) de Muro de Alcoy.

La carta de vinos contiene una extensa representación de distintas denominaciones de origen españolas en blancos, tintos y rosados.

Experiencia gastronómica en Arrocería La Marina

Comenzamos con una entrada fría consistente en una “Ensalada de tomate rosa de Altea y ventresca de atún”, de la marca Ortiz, con ajitos picados finamente, en la que Rafa se encarga de velar por la procedencia del tomate. Y con un vino blanco Porta Regia Chardonnay Ecológico, D.O. Alicante, 100% uva chardonnay, de bodegas Sierra Norte.

Dos entradas calientes: “Croquetas de jamón” y una muy rica “Flor de alcachofa con jamón ibérico”, asada en brasas que sirven abierta. No pregunté por la procedencia de la alcachofa que, seguramente, por la filosofía imperante, es de Almoradí, cuya temporada es de noviembre a mayo. Las de Tudela (Navarra), de Indicación Geográfica Protegida (I.G.P.), de octubre a junio. Las de Benicarló (Castellón), Denominación de Origen Protegida (D.O.P.), de mediados de noviembre hasta mayo/ junio.

A continuación, Rafa quiere que probemos dos de las carnes que tiene en carta, servidas en una larga fuente, que contiene “Chuletas de cordero segureño a la brasa de sarmientos de Sierra de Huéscar Granada”, “Chuletón de vaca rubia” procedente de Segovia y “Huevos, patatas y pimientos de Padrón fritos”. A resaltar especialmente el cordero segureño, raza española de ganado ovino procedente de las Sierras de Segura, de La Sagra y las zonas altas de la ribera del río Segura, de ahí su nombre. Su área de distribución abarca las provincias de Murcia, Albacete, Jaén, Almería y Granada, de donde procede Rafa y su familia. Su calidad le han hecho merecedora de la I.G.P. La verdad es que el sabor es excepcional y recomiendo pedir la parrillada, sólo de cordero, para poder disfrutar esta carne, que difícilmente se ofrece por estos lares.

Cambiamos a un vino tinto Santa Rosa 2021, D.O. Alicante, 35% monastrell, 25% cabernet sauvignon, 15% merlot, 15% syrah, que es el vino estrella de las bodegas Enrique Mendoza.

Por encargo y al horno también figuran en carta la pierna y la paletilla de cordero lechal y el cochinillo cuya forma de cocinar nos remonta a Segovia.

Pasamos al capítulo que da nombre al restaurante y que Juan Carlos cocina a las brasas de sarmiento. De todos los arroces en carta optamos por uno de mar, “Arroz de rape, almejas y gamba”, y uno de tierra “Arroz del senador de costillas, garbanzos y habitas” llamado así porque un día, un senador de familia benidormí, expresó gozosamente que le gustaba. Me quedo con ganas de probar el “Arroz de conejo y caracoles” para poder compararlo con los excelsos arroces de Pinoso o el que denominan “Arroz de Rafilla” de foie y pato, ave que, si es del Parque Natural de la Albufera valenciana o de los Carrizales de Elche, me inspiraría el mayor respeto. Sería interesante que describieran su procedencia.

Todos los arroces que elaboran son de agradecer que sean Dinamita de Molino Roca, marca de la que tenemos que hablar un poco. Son productores de un arroz que, por sus especiales características, decidieron salirse de la D.O. Arroz de Valencia y es el más demandado por chefs como Martín Berasategui, Dabiz Muñoz, Alberto Ferruz, Francis Paniego o Rodrigo de la Calle. En fin, un lujo de arroz.

En cuanto a la forma de cocción a las brasas, personalmente, creo que la leña y sus sabores ahumados no les aportan mucho más a los arroces de mar y sí completan los de tierra o montaña. El sabor es algo que no debe quedar sólo en el paladar porque también es mental. El sabor te puede transportar a recuerdos y vivencias o a recordar personas. El mejor ejemplo es el de la película “Ratatouille”, cuando el sabor de esta última transporta al crítico Anton Ego a su niñez y momentos con su madre. En fin, que los sabores yodados te transportan al mar y los de leña, al campo y la montaña. La mezcla de los dos es lo que en la cocina catalana se denomina como “mar y montaña”.

Como no, los postres son de lo que se llaman “caseros”, destacando la “Torrija de brioche con helado de vainilla y base de natillas”, “Tarta de queso con mermelada de arándanos” y uno que se sale del concepto KM 0, pero muy rico, “Tiramisú”, como saben, de procedencia italiana.

A las referencias alicantinas no les falta la de quesos que proceden de la quesería San Antonio de Callosa d’en Sarriá, con varios premios internacionales, de leche de cabra de la raza murciano-granadina: añejo y curado con romero de la Sierra de Mariola o de vaca frisona, curado. Los acompañamos de una mistela Cims del Mediterrani,100% uva moscatel romano de Teulada de bodegas Antonio Llobell.

En verano y por las noches trasladan la cocina de leña a una barbacoa exterior, para los asados de carnes.

En resumen, es un restaurante que permite agradar a un gran número de comensales de diferentes gustos y paladares y muy adecuado para las fechas veraniegas que nos ocupan, además amenizado con música y actuaciones por las noches.

Antonio Marqueríe Tamayo. Crítico gastronómico

#YaLoDecíaMiesVanDerRoheMenosEsMás

Partida Foia Manera, 31
Cami del Palasiet
03502 Benidorm
+34 966 867 212
https://arrocerialamarina.com/es

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