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Melanoma

El melanoma es una neoplasia maligna siendo una de las formas más agresivas del cáncer de piel. La enfermedad llega a los melanocitos, las células que producen melanina, el pigmento responsable del bronceado, de las pecas, de las manchas de la edad, del color de los ojos y del cabello. Estas células se encuentran en la epidermis y en el límite con la dermis, así como en las membranas mucosas (epitelio). El principal problema es que el sistema inmunitario humano apenas reacciona e intenta combatir el melanoma, por lo que éste puede progresar y hacer metástasis muy rápidamente.

Factores de riesgo del melanoma

El melanoma tiene muchos factores de riesgo:

  1. Exposición al sol sin usar protector solar o con una protección inadecuada;
  2. Uso exagerado de los soláriums, o cabinas de bronceado, y baños de sol muy duraderos;
  3. Piel clara. No obstante, otros fototipos no están protegidos del melanoma a priori;
  4. Una abundancia de lunares, así como la presencia de lunares oscuros y pronunciados;
  5. Hecho de haber sufrido quemaduras solares (incluso en la infancia);
  6. Predisposición genética;
  7. Más de 50 años de edad.

Cómo detectar la etapa inicial del melanoma

En la mayoría de los casos, el melanoma se desarrolla a partir de un lunar existente. Por ello, es importante vigilar y controlar todos los lunares de su cuerpo. Uno de los métodos del autodiagnóstico que puede usar cualquier persona es ABCDE:

  • ASIMETRÍA. Un lunar benigno es siempre simétrico. Si el lunar es asimétrico, existe riesgo de melanoma.
  • BORDES. Un lunar benigno tiene bordes suaves y claros. Los lunares de melanoma suelen tener bordes irregulares, como si fuera una mancha.
  • COLOR. Un lunar benigno suele ser de un color uniforme. Un lunar que contiene más de un color a la vez (diferentes tonos de marrón o negro) puede ser una señal. El melanoma también puede ponerse rojo, blanco o azul.
  • DIÁMETRO. Un lunar benigno suele medir (aunque no siempre) menos de 6 mm. El diámetro más grande indica una necesidad urgente de revisar el lunar para descartar el melanoma.
  • EVOLUCIÓN. Un lunar benigno, a diferencia del melanoma, no sufre cambios en el tamaño, la forma, el color, no sangra, no pica ni duele. En caso contrario, es necesario acudir a un dermatólogo.

En la fase inicial del melanoma, todas las células degeneradas están dentro de la epidermis, capa superficial de la piel, por lo que es más fácil de eliminarlas.

El método ABCDE ha de completarse, una vez al año, de un examen médico especializado con el fin de determinar con precisión el estado de los lunares, así como de poder detectar a tiempo los lunares que requieren un seguimiento especial. En muchos casos del seguimiento se detectan lesiones premalignas o pretumorales que podrán ser tratadas de forma preventiva.

Hoy en día, varias clínicas abordan de una manera multidisciplinar el cáncer de piel y melanoma en sus diferentes estadios. Sus reconocidos profesionales ponen a la disposición de los pacientes su conocimiento y el trabajo volcado en esta patología, para conseguir que el tratamiento -siempre personalizado- alcance el éxito.

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