Ocho de cada diez jóvenes conocen actos de violencia hacia parejas de su edad


Ocho de cada diez jóvenes conocen actos de violencia hacia parejas de su edad

La falta de formación en los valores básicos como la inteligencia emocional, la empatía y el respeto son el origen de este tipo de relaciones.

La violencia es la expresión extrema del proceso del maltrato y el mayor factor de riesgo es el hecho de ser mujer, tal y como afirma la psicóloga Marina Sangonzalo, especialista del Hospital Quirónsalud Valencia y profesora de psicología de sistema sexo/género de la Universidad de Valencia, con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia, que se celebra el 25 de noviembre.

A lo largo de su vida, una mujer puede verse sometida a distintas formas de ejercicio de la violencia: física, sexual, emocional y hasta económica cuando el maltratador decide usar su mejor posición sobre su víctima. Y esto ocurre en diferentes ámbitos como el doméstico, el laboral, el social y con distintos niveles de visibilidad, pudiendo ser una violencia muy explícita o cuidadosamente invisible.

Existe una creencia compartida en que el maltrato se sitúa en un estrato social-económico bajo, que es un tema privado que las mujeres consienten e, incluso, provocan con su comportamiento. Por el contrario, es frecuente presentar al maltratador como alguien que no controla su conducta, a menudo bajo el consumo del alcohol y las drogas. Pero lo cierto es que afecta a cualquier clase y cultura, siendo un fenómeno muy transversal. Se trata de un problema de orden público en el cual los estereotipos de género juegan un rol donde puede incluso justificarse la violencia. Y aunque el alcohol puede actuar como un disparador, la causa real es la relación desequilibrada de poder entre maltratador y víctima.

Durante 2017 se han producido más de 83.000 denuncias por casos de violencia de género, según la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, además de que en este año 50 mujeres han sido asesinadas a manos de su pareja o expareja y 7.240 mujeres denunciaron abusos contra la libertad sexual.

En esta doliente realidad social ya más del 80% de los jóvenes españoles conoce actos de violencia en parejas de su edad, según una investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, y uno de cada cuatro considera normal la violencia dentro de ese ámbito.

Otro aspecto importante que explica la gran cantidad de relaciones de maltrato que se observan en nuestra sociedad es la falta de formación, tanto de jóvenes como de adultos, en los valores básicos para poder vivir sanamente en pareja. “Valores basados en la inteligencia emocional, como la ayuda mutua, la empatía, el respeto, la humildad o la honradez, entre otros”, explica la doctora Nuria Javaloyes, psicóloga del Hospital Quirónsalud Torrevieja, quien añade que “estos son en muchos casos sustituidos por la posesión, el control, el individualismo y el egoísmo, de forma que las relaciones de pareja se convierten en intentos de hacer que el otro sea como yo quiero que sea, lo que lleva en la mayoría de ocasiones al maltrato y la dependencia”. Por estos motivos, la doctora Javaloyes recomienda que se dote de mayor formación en valores básicos y en gestión emocional desde las escuelas para evitar futuras relaciones malsanas.

A pesar de que a nadie le gusta sufrir una relación de maltrato, la especialista destaca como factores desencadenantes principales la baja autoestima y el sentimiento de vergüenza, la pérdida de identidad psíquica, el sentimiento de culpa que le lleva creerse merecedora del castigo y el miedo a las represalias o la pérdida de los hijos.

Apoyo a las víctimas rusas

Aspectos que incrementan la vulnerabilidad de la mujer extranjera son bien conocidos. “Las barreras lingüísticas, insuficiencia de redes de apoyo adecuadas, en algunos casos la dependencia económica y la propia cultura de sus países de origen hacen que la mujer inmigrante sufre una triple discriminación, como inmigrante, como mujer y como víctima de violencia de género”, apunta Lidia Bogomolova, especialista en psicología y directora de la Asociación de Mujeres de Habla Rusa en España, agrupación con la que Quirónsalud Torrevieja ha firmado recientemente un acuerdo para apoyar a posibles víctimas de esta nacionalidad.

Lidia Bogomolova manifiesta que “hace falta estar formado y concienciado para ayudar a las mujeres a superar psicológicamente la experiencia que han vivido. Es esencial porque hay que reestructurar habilidades vitales: funciones cognitivas, funciones ejecutivas, percepción de realidad, organización familiar, búsqueda de empleo, etc.”.

A la hora de sacar fuerzas para pedir ayuda, lo principal es estar informada de las posibilidades de ayuda que hay en España. Cuando una mujer extranjera, como es el caso de la mujer ruso parlante, sabe dónde acudir, se facilita mucho la decisión de pedir ayuda, finaliza Bogomolova.

¿Cuál es tu reacción?

Aburrido Aburrido
0
Aburrido
Recomendado Recomendado
0
Recomendado
Importante Importante
0
Importante
No me gusta No me gusta
0
No me gusta
Me gusta Me gusta
0
Me gusta
Guay Guay
0
Guay
Interesante Interesante
0
Interesante

0 Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Don't Miss

Send this to a friend