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Vuelve la magia de las Fallas de València

La gran fiesta valenciana, declarada Patrimonio Inmaterial de la Unesco desde 2016, vuelve a su calendario habitual con todo su esplendor y actos habituales, como las mascletás, la ofrenda, verbenas o los castillos de fuegos artificiales.

El último domingo de febrero se enciendió la mecha de las Fallas. Ese día, durante el acto de la “Crida”, es cuando las falleras mayores de la ciudad llaman a todos los falleros, ciudadanos y visitantes a disfrutar de la gran fiesta de València.

Las Fallas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2016.

Tras dos años sin celebrarse en marzo, vuelven al calendario primaveral con todos los actos tradicionales, las mascletás, los castillos de fuegos artificiales, la ofrenda, las verbenas y alrededor de 800 monumentos que llenan de arte, humor y sátira las calles de la ciudad. La fiesta está en la calle y en los días grandes, del 15 al 19 de marzo, alcanza todos los rincones de la ciudad.

El origen de la fiesta valenciana más internacional

Para conocer el inicio de la celebración de esta fiesta hay que remontarse cientos de años atrás. Cuando los carpinteros de la ciudad sacaban cada 19 de marzo, coincidiendo con la celebración de San José, patrón de los carpinteros, antiguos restos de sus talleres para quemarlos. Esto marcaba el final del invierno y daba la bienvenida a la primavera, terminando con lo viejo y empezando un tiempo nuevo.

La fiesta se ha ido transformando a lo largo de los años, pero sin perder la esencia y todas sus tradiciones. Esas hogueras surgen al quemar las fallas, monumentos que se plantan cada 15 de marzo en las calles de la ciudad y la provincia de València. Las hay de gran tamaño y representan escenas cotidianas, sátira social y cómica que nos acompaña en la actualidad. Pero también hay monumentos de tamaño menor, realizados para los más pequeños que invitan a soñar y trasladarse a un cuento en forma de falla. Son auténticas obras de arte creadas por el gremio de los artistas falleros, al que acompañan otros como los músicos, los pirotécnicos, indumentaristas o floristas. Todos ellos son auténticos artesanos y parte del alma de la fiesta.

Fallas 2022, más vivas que nunca

Las Fallas también han sufrido los efectos de la pandemia. Tras un año sin poder celebrarse, y otro con un programa de mínimos en septiembre para quemar los monumentos, la gran fiesta de València resurge de sus cenizas, como cada año, para volver a brillar en las calles de la ciudad y lo hace con más ímpetu y alegría que nunca.

Este año se mantienen algunas medidas de seguridad frente al COVID. El uso de mascarilla será obligatorio en todas las actividades en interiores y en los actos al aire libre en los que no se pueda garantizar el distanciamiento de seguridad.

Pólvora, música y mucho arte

Uno de los actos más espectaculares de las Fallas es la mascletà, que vuelve a la Plaza del Ayuntamiento para hacer vibrar cada día a las 14:00 a los asistentes, con un estruendo de pólvora y su olor tan característico, desde el 27 de febrero hasta el 19 de marzo. Los amantes de las emociones fuertes tampoco deben perderse los castillos de fuegos artificiales, que se disparan cada noche en el Jardín del Turia.

Con la plantá en las noches del 15 y 16 de marzo, aterrizan los monumentos en las calles. Un total de 800 obras de arte repartidas en 400 ubicaciones de la ciudad. Las fallas se clasifican en diferentes categorías, según su complejidad, tamaño y originalidad. Todas son únicas, pero las más espectaculares se encuentran concentradas en el casco histórico, Ciutat Vella, y los barrios de Ruzafa y Gran Vía.

El calendario festivo continúa con la entrega de premios a los monumentos, que tiene lugar los días 16 y 17, en los que las comisiones falleras recogen los premios en el Ayuntamiento acompañadas por sus bandas. La música y el color llenan las calles de València también estos días.

Y llegamos así al acto más emocionante, la ofrenda floral que se hace cada 17 y 18 de marzo a la Virgen de los Desamparados, la patrona de València. Los falleros se visten con sus mejores galas, los trajes más tradicionales y recorren las calles de València llevando ramos al compás de la música de bandas locales. El recorrido termina en la Plaza de la Virgen, donde se instala una gigante imagen de la Patrona y se cubre su manto de flores.

La Cremà, el fin y el principio de la fiesta

Con la Cremà llega el acto final de las fallas, el 19 de marzo, un acontecimiento especial en el que los monumentos sucumben a las llamas de las hogueras. Se realiza de forma escalonada, comenzando a las 20:00 con las fallas pequeñas y a las 23:00 con las grandes. Un poco más tarde las ganadoras de los primeros premios de ambas categorías y las del Ayuntamiento. Con la Cremà, las llamas acompañadas por fuegos artificiales, se llevan los restos de las Fallas del año presente y comienzan las de 2023, en un ejercicio renovador muy mágico. Un espectáculo que merece vivirse al menos una vez en la vida.

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