Gastronomía

ALASAZÓN, cocina de prestigio y tradición

Pedro G. Mocholí 2024-06-19 893 Vistas

Hay que reconocer que la dirección de los hoteles SERAWA ha decidido poner una pica en Flandes y ofrecernos una cocina de prestigio y de arraigo territorial en sus establecimientos, una decisión que merece ser valorada por cautivarnos con sus propuestas gastronómicas. La cocina mediterránea tradicional que podemos descubrir en el restaurante Olea, ubicado en su hotel de Moraira, también se encuentra en el restaurante de su hotel SERAWA en Alicante. Sin embargo, en este último, nos sorprenden con una gastronomía diametralmente opuesta a la de Moraira, una situación que merece ser resaltada, ya que lo fácil hubiera sido mantener la misma carta en ambos restaurantes y así evitarse complicaciones.

El restaurante en Alicante se llama ALASAZÓN y destaca por una idiosincrasia propia que se alinea con las propuestas típicas de la ciudad, diferenciándose notablemente de la cocina de Olea. Esta diferencia se percibe desde el momento en que cruzas el umbral de su puerta, la cual es independiente de la entrada del hotel, algo que los clientes agradecen mucho.

Cuando hablo de las propuestas típicas y propias de Alicante, esa sensación se confirma al ser recibido por una impecable barra, donde los aromas del salazón son inconfundibles y visibles: huevas diversas y mojama de atún de Almadraba, perfectas para una primera toma de contacto. Y para acompañar, nada mejor que una cerveza bien fría, casi helada.

Dentro de la carta de ALASAZÓN, hay un apartado denominado “La hora del vermut” donde se destacan todas las delicias propias de esta tradición tan arraigada en la cultura mediterránea. A la tabla de salazones se suma una de quesos alicantinos y otra de embutidos del Xaló. No falta la sobrasada de Xesc Reina (inolvidable por su sabor y textura), además de chacina ibérica. También encontramos una notable variedad de conservas como mejillones, sardinillas y vieiras. Para quienes deseen una pequeña degustación, deben pedir un “Chanchullo alicantino”. Para acompañar, además de la cerveza gélida, se ofrece una buena selección de vermú, la mayoría de ellos provenientes de Alicante. Y para culminar la experiencia, nada mejor que unas almendras fritas (marconas) que sólo encontramos en Alicante y que nos conducen al júbilo.

Experiencia gastronómica en ALASAZÓN

Comenzamos con la Pericana de Alcoy enriquecida con pulpo seco y capellán. Este plato es muy característico y típico del interior de la provincia, siendo un símbolo culinario en localidades como Mariola y las que rodean a Alcoy. Aquí encontramos esta “salsa” elaborada a la antigua usanza, partiendo de pimientos secos y capellán (bacalao en salazón). Se ha buscado darle un toque más crocante y se ha añadido pulpo seco, lo que le aporta mayor textura y una sensación que la enriquece.

Continuamos con la Titaina en bonito en semi salazón. Una titaina que destaca por un equilibrio perfecto entre lo dulce y lo ácido, dos sensaciones transmitidas por el propio tomate, que aquí se perciben con una sensibilidad deliciosa. Este plato se enriquece gracias a la generosidad de los piñones que aportan un toque vegetal al guiso de origen marinero. El punto del atún no hace más que reivindicar la calidad del plato. Ideal para mojar pan y seguir disfrutando.

Si hay algo en lo que en Alicante son verdaderos maestros es en la elaboración de la ensaladilla rusa. Aquí la preparan con mayonesa de aceituna y ventresca, y en ALASAZÓN la bordan. Para incrementar la intensidad, añaden un toque de cebolla encurtida, lo que aporta ese ligero toque de “vinagre” que le da una jugosidad extra muy deliciosa.

Seguimos con la comida, y nos sorprenden con unos Torreznos acompañados de salsa Thais. El punto de los torreznos no es el habitual, ya que encontramos la parte de la piel crujiente y la del tocino tierna, una sensación que los hace enormemente sugerentes.

Pasados los torreznos, nos llegan unas croquetas, aquí denominadas como “Bomba de blanquet d’Ontinyent”. Son croquetas llenas de sabor, con una textura contundente y muy bien especiadas, además de contar con un rebozado perfecto.

Las verduras que encontramos provienen de una agricultura cuidada, lo cual se refleja en la Berenjena a la llama con sobrasada, queso galmesan, rúcula y pipas, que tiene un profundo sabor a naturaleza, llenando el paladar con sabores distintos, pero auténticos de los ingredientes utilizados. La combinación de verduras es excelente, enriquecida por el toque de sobrasada (presumiblemente de Xesc Reina) y el matiz ácido de la rúcula, que equilibra el conjunto de sabores del plato. Un plato muy bien trabajado y presentado con elegancia y sencillez.

En la carta de ALASAZÓN, varios platos rinden homenaje a cocineros alicantinos o establecimientos emblemáticos, como el Figatells de sepia con picada de cacahuete, que celebra la creatividad de Miquel Ruiz. Esta deliciosa elaboración marina se distingue por su sabor puro y marino, complementado con el crujiente toque del cacahuete que enriquece su textura y prolonga su sabor. Un más que digno final para tan extraordinaria comida.

Hemos comenzado con unas cervezas tiradas con sumo magisterio y hemos continuado con uno de los vinos que posicionaron a Alicante en el mapa nacional.

De postre, destacamos Bollo con helado de mantecado, un homenaje a la heladería El Buen Gusto, tan típica de Alicante. El mantecado, inolvidable por su sabor acentuado y la calidad de sus ingredientes, se sirve junto a un bollo cuya textura nos evoca al tradicional “panquemao” alicantino.

Reconocemos que el nivel gastronómico de ALASAZÓN es excepcional, destacándose por la variedad y personalidad de su carta. Aunque predominan las influencias alicantinas, encontramos platos con carácter propio que garantizan una experiencia culinaria única. Aquí, los clientes buscan disfrutar de la gastronomía y puedo asegurarles que lo lograrán. ¡Enhorabuena!


C/ San Fernando, 16 (en el interior del hotel SERAWA Alicante), 03002 Alicante

+34 965 641 787, info@alasazon.es, alasazon.es