Gastronomía

Mágico campico: tradición familiar, emoción y una experiencia que va más allá de la mesa

2026-04-30 32 Vistas

Entrevista a Alba Gombao Osa, gerente de Mágico campico

Mágico campico se posiciona como un lugar único y mágico. ¿Cómo se construye esa experiencia para que cada cliente viva una velada realmente inolvidable?

La experiencia se construye desde algo muy sencillo: el propio espacio. Aquí no hay espectáculo como tal, el espectáculo es el lugar. La gente viene, se hace fotos, graba vídeos… porque el entorno ya genera ese impacto. A partir de ahí, ofrecemos distintas opciones -carta y sobre todo menús degustación, que es lo que más se pide- para que el cliente disfrute sin preocuparse de nada. La combinación del ambiente, la decoración y la gastronomía hace que la velada sea especial y, sobre todo, inolvidable.

Desde 1964 habéis recorrido un largo camino hasta la gran transformación de 2005. ¿Qué ha cambiado y qué esencia habéis querido conservar?

El cambio ha sido grande, especialmente en la parte estética. Antes era un restaurante más tradicional, y en 2005 se transformó completamente con una decoración muy marcada, inspirada en una especie de cueva mágica, con influencias marinas y formas que recuerdan al hielo, como estalactitas. Pero hay algo que no ha cambiado y que nunca queremos perder: la esencia familiar y el trato cercano. Seguimos apostando por una gastronomía clásica con toques de autor, pero sin irnos a una alta cocina inaccesible. Y, sobre todo, mantenemos ese trato de tú a tú con el cliente, que hoy en día es algo que se valora muchísimo.

Vuestra propuesta combina tradición mediterránea, técnica y fusión con un objetivo claro: el sabor. ¿Cómo se traduce esto en vuestra carta y en la experiencia del comensal?

Nuestra base es la cocina tradicional mediterránea, pero con una evolución constante. Yo he aprendido todo en casa, de mi madre y de mi abuela, y a partir de ahí he ido creando, probando e innovando.

Antes la propuesta era más clásica, muy centrada en mariscos y carnes, pero con el tiempo hemos ido incorporando platos más creativos, buscando ese equilibrio entre tradición y modernidad. Al final, lo importante es que todo tenga sentido en boca, que el cliente disfrute y que el sabor sea siempre el protagonista.

Habláis de una experiencia gastronómica al alcance de todo el mundo. ¿Cómo conseguís mantener ese equilibrio entre calidad, experiencia y accesibilidad?

Intentamos mantener precios acordes a todos los públicos sin renunciar a la calidad. Con el paso del tiempo hemos ido mejorando tanto en producto como en la creación de platos, pero siempre con la idea de que cualquiera pueda venir y vivir la experiencia. Esa accesibilidad también tiene que ver con cómo somos: cercanos, flexibles. Si un cliente no está cómodo con algo, lo cambiamos, lo adaptamos. Hoy en día eso no es tan habitual, pero para nosotros es parte de nuestra forma de entender la hostelería.

Mágico Campico es mucho más que un restaurante: es espacio para parejas, familias, eventos y bodas. ¿Qué hace que cada celebración aquí se convierta en un recuerdo que perdura?

Creo que la clave está en que somos una familia que transmite esa misma esencia a quien viene. Aquí están mi padre, Francisco Gombao Martí, mi madre, Pilar Osa Olmo, mi hermano Carlos Gombao Osa… y todos tratamos al cliente desde la cercanía. Eso hace que la gente se relaje, que se sienta cómoda. Vienen parejas, familias, gente de fuera -rusos, colombianos…- y todos acaban conectando con ese ambiente. Es curioso, porque incluso clientes que llegan más serios terminan abrazando a mi padre o a mi hermano.

Al final, más allá de la comida o del espacio, lo que queda es cómo te hacen sentir. Y si conseguimos que alguien se vaya con un buen recuerdo, entonces la experiencia ha cumplido su objetivo.


Cardenal Payà, 4, 03610 Elda-Petrer (Alicante)

+34 667 211 052, www.campico.es