Gastronomía

Puerto Blanco, el paraíso al alcance de la mano

Roberto Cabezas Moreno 2026-05-04 19 Vistas

Después de comer en el restaurante Puerto Blanco, en Calpe, tienes que detenerte a pensar y procesar la experiencia que has vivido. En el local todo fluye de manera natural, con un ritmo y una cadencia perfecta, el flujo de los platos, el brillo de las copas, el trato de los empleados, los colores y la luz del Mediterráneo. Envuelto aún en estas señales, tienes que esperar y analizar el cúmulo de sensaciones que se te ha permitido gozar.

Y entonces te das cuenta de la alta calidad de la propuesta gastronómica de Puerto Blanco. Una expresión de la alta cocina internacional. Un trato exquisito. Una bodega sorprendente y única. En conjunto, una experiencia sensorial que tardas tiempo en olvidar.

Al frente de Puerto Blanco se encuentra Patrick Manguette, nacido en Holanda, chef y dueño del restaurante, que heredó de sus padres. Formado en la escuela culinaria francesa, con experiencia en otros sitios del mundo que le han permitido enriquecer su arte y su técnica, dice que se encuentra en un gran momento.

“Estoy en una fase que me permite no depender del aspecto comercial, puedo trabajar sin presión, hacer cosas diferentes, y los clientes lo notan. No quiero ser solo un muy buen restaurante, quiero ser uno de los mejores”.

La declaración de intenciones está absolutamente respaldada por su práctica diaria. De sus manos, de sus fogones, salen sugerentes y deliciosos platos en los que se percibe la influencia francesa, pero enriquecida con la cocina mediterránea y su bagaje internacional. Un toque de fusión, un tratamiento delicado de las materias primas y la búsqueda incesante del sabor, del placer en la boca.

“El sabor es la base del disfrute, es lo primero que percibes y con lo que te emocionas. Cuando lo hemos conseguido nos planteamos el emplatado y la decoración, entonces creamos nuestra forma de cocinar y de presentar, lo cual es muy importante”.

Al frente de la sala en Puerto Blanco se encuentra Frene, también con formación de Hostelería en los Países Bajos. Su pasado deportista se percibe en su forma ágil y elegante de moverse entre las mesas.

“Los clientes vienen aquí a pasar un día muy especial, y nuestro cometido es que disfruten lo máximo posible”, nos dice la jefa de sala.

Dentro del capítulo de placeres que nos brinda Puerto Blanco hay que destacar la bodega, repleta de referencias sorprendentes que proceden de muy diversos puntos de la geografía vinícola global.

Para presentarlos y sugerirlos está un verdadero maestro del maridaje, David, gran sommelier de origen británico. “Busco vinos que la gente no encuentre en el día a día. Tienen que encajar con la comida y con la experiencia de Puerto Blanco”.

La experiencia es única y personal, por eso es preferible que ustedes abran la carta, se atrevan, se embarquen en la aventura de degustar las numerosas sugerencias del chef y que sigan su propio instinto. Puerto Blanco ofrece también menús para eventos, noches de música suave y un escenario perfecto para celebraciones privadas.

Sería apropiado decir que este idílico lugar está cargado de muy buenas vibraciones -y sería cierto-, pero prefiero quedarme con la sensación personal de haber disfrutado de una comida inolvidable. Algunas veces tenemos el cielo al alcance de la mano.


Urb. La Canuta Baja, 35 B, 03710 Calpe

+34 965 830 977 / 639 686 439

info@puertoblanco.eu, www.puertoblanco.eu